Es un término que designa a cualquier inflamación cutánea con afectación dermoepidérmica.
Es un desequilibrio interno y externo, se altera el ph de la piel de manera incontrolada provocando síntomas como el eccema, sequedad, picor, irritación, vesiculalización, siendo la dermatitis seborreica, la más común y la más difícil de solucionar por tratarla de manera errónea la mayoría de las veces.
Todos estos síntomas brotan por temporadas y lo provocan múltiples factores, teniendo que prestar atención a todos los posibles motivos y tratarla de manera integrativa.
Recordamos que a través de nuestro cuero cabelludo y cabello eliminamos toxinas internas.
El ph de la piel es de 4,5 y 5,5 en estado saludable y cuando esos valores se alteran, nuestro cuero cabelludo/piel se acidifica o alcaliniza y ahí es donde aparecen los síntomas.
Factores que lo alcalinizan o acidifican:
Productos agresivos de higiene, tinturas, decoloraciones y/o tratamientos químicos aplicados directamente en nuestro cuero cabelludo.
Toxicidad, alcalinidad y temperatura extrema del agua (Frio/Caliente)
Alimentación/histamina elevada.
Trastornos hormonales y medicaciones crónicas especificas.
Un mal lavado y/o aclarado.
Y el más conocido, el famoso estrés.
Consejos para tratarlo:
Solicitar un diagnostico profesional para reconocer y valorar los posibles motivos que lo provocan.
Evitar productos con ingredientes sintéticos y sulfatos agresivos que provocan obstrucción e irritación.
En casos de seborrea, descamación amarillenta y adherida al cuero cabelludo, realizar un detox capilar sol santos (>>Ver vídeo) 2 veces al mes para comenzar a valorar los cambios.
En caso de picor, rojez y/o descamación blanquecina y suelta, realizar hidrataciones nocturnas en cuero cabelludo con nuestro bálsamo reparador y lavar el cabello por la mañana con el champú detox, hasta normalizar síntomas.
Evitar azucares y procesados.
Conocer si algún tratamiento, medicación tiene efectos secundarios capilares y aportar dicha información a nuestro profesional de confianza.
Incorporar un filtro de ducha para eliminar los metales pesados del agua y controlar la temperatura no muy caliente en el lavado y ligeramente fría en el último aclarado.